Hay muchos ejemplos de violencia en La Familia de Pascual Duarte; es un tema muy prevalente. Pascual demostró su carácter violento en una multitud de maneras. Era violento con los animales cuando mató a su perro y a su yegua. Peleó con su amigo y eventualmente le apuñaló. También era violento sexualmente; esto fue demostrado cuando violó a su mujer, Lola, antes de su matrimonio. Cuando Lola quedó embarazada por el Estirao, Pascual se enojó y mató al Estirao y posiblemente a Lola también- no fue enunciado explícitamente. Finalmente, Pascual mató a su madre. Todos estos crímenes que cometió son horribles, pero no significan que Pascual es un hombre horrible. Pascual era una víctima de su crianza; sus padres eran modelos terribles para Pascual. Aprendió todos sus comportamientos de ellos, por eso los crímenes no eran totalmente su culpa.

Pascual tenía padres violentos, y consiguientemente tenía miedo de ellos. Su padre “era áspero y brusco y no toleraba que se le contradijese en nada” (116). Su madre era “también desabrida y violenta” (117). Pascual estaba rodeado de violencia en su niñez, por eso pensaba que la violencia era la única manera de resolver cualquier problema.  Este estado de ánimo guiaba a Pascual a actuar violentamente por toda su vida.

Además, el matrimonio de sus padres no era un buen modelo de amor, lo que causaba que Pascual tratara a Lola en una manera inapropiada. Nunca había visto como una pareja se comportaba en un matrimonio saludable. Por consiguiente, cuando Pascual y Lola fueron íntimos por primera vez, Pascual “la [mordió] hasta la sangre, hasta que estuvo rendida y dócil como una yegua joven” (139). Lola aceptó este comportamiento, lo que soportó las acciones inapropiadas de Pascual.

Pascual odiaba a su madre debido a su personalidad fría, su comportamiento inapropriado, y su tratamiento de otras personas. Los deseos de Pascual le urgían a matarla. Trataba de suprimir estos deseos, pero eran bastante fuertes. Después de mucho tiempo considerándolo, Pascual decidió que “la idea de la muerte de [su] madre” (216) era demasiado gratificante, por eso le “parecía imposible cambiar de opinión” (216). Pascual pensaba mucho en el asesinato de su madre antes de que lo hiciera; cuando finalmente lo hizo, era una de sus acciones más violentas y descriptivas en toda la novela.

Por todas las descripciones de sus crímenes, Pascual Duarte usaba mucho detalle pero nunca expresaba tristeza. Un ejemplo es cuando Pascual mató al perro. Explicó la escena en una manera muy grotesca cuando dijo, “cogí la escopeta y disparé; volví a cargar y volví a disparar. La perra tenía una sangre oscura y pegajosa que se extendía poco a poco por la tierra” (115).  El incluir los detalles de la sangre parecía innecesariamente crudo. Si tenía algún remordimiento por sus acciones, no lo mostraba.
Es posible que Pascual no expresa arrepentimiento porque piensa que nada es su culpa. Cuando uno analiza los efectos de sus padres, puede ser discutido que Pascual es correcto: nada es totalmente su culpa. Si Pascual hubiera tenido padres cariñosos, es probable que hubiera actuado en una manera muy diferente. No sería tan violento, no cometería tantos crímenes, y no mataría a su madre. La Familia de Pascual Duarte muestra que el comportamiento puede ser enseñado, y esto es muy importante no olvidar.

 

Bibliografía:
Cela, Camilo José, and Adolfo Sotelo. La familia de Pascual Duarte. Barcelona: Ediciones Destino, 2013. Print.