por Mary Hawkins y Melissa Allen

Hay dos temas trascendentes en La doble historia del doctor Valmy (1964) de Buero Vallejo: tortura psicológica, primeramente autoinfligida, y tortura física. La autotortura de Daniel Barnes es uno de los temas principales, como un punto de enfoque para enfatizar las consecuencias de la tortura política no sólo en el torturado sino también en el torturador. Su “autocastigo” (Buero Vallejo 98) tomó forma en que él padecía impotencia sexual. Es algo muy interesante porque al principio el lector no entiende de porque él quizás tuviera ese problema, pero después nos damos cuenta que fue a causa de la tortura específica, el cortar el pene, del prisionero, Aníbal Marty. Al final, cuando su esposa le disparó, Daniel le dijo a ella, “¡Gracias!” porque finalmente le sacó de su miseria (Buero Vallejo 132).

Durante casi toda la obra, la esposa de Señor Barnes vive en ignorancia sobre el trabajo de su marido. Ella sabe que él es un policía político pero nunca sospecha nada de la tortura de los prisioneros. No fue hasta la visita de su anterior estudiante, Lucila Marty, la esposa de Aníbal Marty, que ella empezó a dudar. Tan pronto como supo que su marido había estado participando en la tortura en la Jefatura del S.P., ella no fue la misma persona. Ella se torturó tanto mentalmente que no podía soportar mirar a su marido y le mató. Pues finalmente, la tortura del asesinato de Daniel por su esposa, Mary, fue un momento destacado porque nos damos cuenta que su situación la llevó a ser asesina igual que su marido. Además, el asesinato de su marido tortura a Mary psicológicamente exactamente así como las torturas físicas y los actos violentos que habían estado torturando psicológicamente su esposo.

Otro ejemplo de la tortura psicológica autoinfligida es el de Paulus, el jefe de Daniel en la Jefatura de los S.P. Sabemos que el personaje de la abuela, la madre de Daniel, tenía relaciones con Paulus y ella es la razón de que Daniel trabaja ahí. Eso está ejemplificado con una conversación entre Mary y la abuela que sigue:

Mary: ¡Allí se cometen cosas horribles, abuela!…¡Pero usted sabe, abuela, yo sé que usted sabe! Usted conoce al comisario Paulus desde que era joven…¿O no lo sabía?…¿Le pasaba lo que a mí, que no sabía? O quizá no se atrevía a creerlo…Pero usted lo ayudó a caer en esa trampa y debe ayudarle a salir de ella. Abuela: No te oigo…nada. No…te oigo. (Buero Vallejo 108-109)

Pues, Paulus tenía por muchos años después del conocimiento de la abuela, un amor no correspondido. Siempre estaba pensando de ella, pero ella se casó con otro hombre, como explicó la abuela a Daniel,

Y cuando murió tu padre se portó admirablemente. Era lo menos que podía hacer, porque antes no se había portado muy bien…No nos perdonó que nos casáramos. Él me pretendía y se llevó un disgusto enorme…Pero cuando tu padre murió empezó a volver por casa…Conque pasan muchos años, y viene a decirme que te podía ayudar a entrar en la Seguridad Nacional (Buero Vallejo 111).

Por eso, uno puede imaginar o suponer que el razonamiento de porque los hechos malísimos de tortura están dirigidos a Daniel se queda con el resentimiento de Paulus hacia la madre de Daniel hace muchísimos años. También un punto que Daniel trae a colación es algo muy misterioso lo cual se queda abierto por el final. Daniel le cuestiona a Paulus y a sí mismo si Paulus es su padre verdadero y sobre toda la situación con su madre, cuando dice,

Daniel: Resulta curioso. Porque sería lógico prescindir de esa fórmula después de tanto tiempo. ¿Le es imposible olvidar hasta ese punto que ella le rechazó?

Paulus: Cállate.

Daniel: He llegado a sospechar que usted era mi verdadero padre…” (Buero Vallejo 126)

De hecho, nunca supimos una respuesta de esto, pero es una cosa para considerar cuando pensamos en las causas de las relaciones complicadas entre personajes.

Mientras la tortura psicológica juega un papel muy importante en esta obra y también en el clima político en España durante la dictadura de Franco, había muchas veces en que la tortura física se usaba como una herramienta para asustar y amenazar a la gente. Además, los policías en este drama utilizan actos violentos y tortura física para intimidar a los prisioneros políticos para que ellos hablen. El peor acto de tortura física aquí pasa con Aníbal Marty. No leemos exactamente qué estaba pasando con él antes de las órdenes de Paulus a Daniel, pero el autor sugiere que fue abusado brutalmente porque estaba hospitalizado. Por otra parte, Paulus le ordenó a Daniel que cortarse el pene de Aníbal Marty. Mientras estaban interrogando a Marty, Paulus dice, “Y como nos habrá obligado a apretarle mucho…, ya no tendrá hijos. Pero él no querrá vivir toda la vida con su mujer como con una hermana. Sería un precio excesivo para esta locura suya de juventud…” (Buero Vallejo 76). Aquí descubre el Doctor Valmy y el lector, la correlación entre los problemas sexuales de Daniel en su matrimonio y su trabajo como torturador. Finalmente, Marty es matado a causa de las torturas atroces, aún el doctor del hospital ha prevenido a Paulus de la condición del prisionero después de su primera hospitalización.

Otro ejemplo prominente de la tortura física es el abuso de Lucila Marty, la esposa de Aníbal y la estudiante de Mary. Los compañeros de Daniel en el S.P. intentaron atacar a Aníbal psicológicamente mediante  la violación y el maltrato hacia su esposa. Ellos lo intentaron cuando dijo uno de los policías a Marty, “Quieres que traigamos otra vez a tu mujer?” para burlarse de él (Buero Vallejo 74). Cuando ella explicó esos abusos a Mary, ella no lo creía. Lucila expuso los hechos por decir, “A mí me detuvieron también, ¿se entera? ¡Y me golpearon horriblemente! ¡Y abusaron de mí delante de mi marido!” (Buero Vallejo 85) Eso fue muy temprano en la trama, pero inmediatamente Mary le confronta a Daniel sobre los hechos. Hay otro punto muy relevante que en el mismo día de que Mary le disparó a Daniel, recibió un libro de parte de Lucila que se especifica todos los tipos de tortura desde el comienzo de la historia humana.

Durante el franquismo y los años justo después, el gobierno hizo acciones de tortura para crear temor en los ciudadanos para evitar un levantamiento contra el gobierno franquista. También, usó métodos de tortura psicológica para crear temor en las personas que trabajaron para el gobierno como una manera de continuar a cometer los actos de tortura porque ellos no querían ser tortuados. En La doble historia del doctor Valmy, Buero demuestra este tipo de tortura psicológica, como en el personaje de Daniel Barnes y su tortura auto-infligida.

Bibliografía

Vallejo, Antonio B. La Doble Historia del Doctor Valmy, edited by Carlos Álvarez, 4ta ed., Madrid, Espasa Calpe, S.A., 1996, pp. 47-133.